martes, junio 09, 2009

Alien Raiders, aprovechar el presupuesto



Hay veces que uno no espera nada de una película y se lleva una agradable sorpresa. Las posibilidades de que eso suceda con un direct-to-dvd son bajas, si son del género fantástico casi siempre son telefilms mal hechos y con tramas por encima de sus posibilidades.
Pero bueno, en esta sale Carlos Bernard y por lo menos sabes que hará de Tony Almeida. Punto a su favor antes de empezar.
Tony y su equipo entran en un supermercado y sin previo aviso pegan unos cuantos tiros. Con ellos va un tipo raro que tiene que tocar a todos los que se encuentran allí y elige a quien hay que disparar. Todo se complica cuando matan al tipo raro y Tony no tiene más remedio que tomar a los que quedan como rehenes.

El presupuesto de "Alien Raiders" es el mismo que la pasta que se gastaron en imprimir los posters de "Crepúsculo". Todo sucede en el supermercado, hay aliens pero casi no se les ve, los efectos se limitan a un par de dedos cortados, trozos de carne y un rey alien que parece un descarte de los vampiros de "abierto hasta el amanecer".
Pero "Alien Raiders" es muy entretenida. El guión es tan sencillo que funciona, es tan honesta que entras en su juego y la disfrutas. Ni siquiera ese final apoteósico, con el alien macho dándole puñetazos por la espalda al protagónista y la forma en la que Tony consigue acabar con el, dos momentos clave en los que la cutrez casi se apodera de todo lo bueno logrado en la hora y cuarto anterior, pueden empañar una pequeña joya hecha con el máximo respeto al espectador y que resulta muy superior a las numerosas tomaduras de pelo que se estrenan cada semana en las carteleras del mundo.

From Within, fallar con dignidad



En la primera escena de "from within" un chaval suelta unas palabras raras y se pega un tiro. Hay un par de efectos de sonido, la cámara tiembla un poco y la chica que le acompaña sale corriendo. Después del rollazo "uninvited" que la siguiente película que veas empiece así se agradece una barbaridad.
Ni presentaciones innecesarias, ni escenas de relleno que solo nos llevan a odiar a los personajes. En dos minutos sabes que hay una especie de espíritu que va de la persona que muere a la que tiene más cerca. Vale, tienen mi atención.
La peli va avanzando y las muertes se suceden a un ritmo correcto. Falta un poco de mala leche en los "suicidios", ninguno de ellos impacta o impresiona, todos los cadáveres dan la sensación de poco aprovechados. Y la cosa empeora cuando los secundarios empiezan a tomar protagonismo. Por un lado está el guaperas bueno con pinta de malo, luego el novio de la chica que es muy religioso y que ve que el pueblo se va a la mierda y su amada va detrás del atormentado.
El ritmo de muertes baja hasta que le toca a la chica, que pide ayuda al guaperas bueno con pinta malo, algo que al novio cristiano no le gusta nada. Sí, todo previsible.

Al reparto lo conocen en su casa, Thomas Dekker es el más famosillo (John Connor en "the Sarah Connor Chronicles") pero eso no es ni una ventaja ni un inconveniente. Dan todos bastante igual.

Es una pena que a "From Within" le falte pegada, que de una idea interesante salga algo tan inofensivo. Y esa sensación se intensifica cuando uno ve los títulos de crédito finales, sin duda lo mejor de todo el metraje.

The Uninvited, el arte de tomar el pelo con el poster



Lo que peor me sienta de esta tontería llamada "presencias extrañas" (titulazo en castellano, sí señor) es el poster. Uno lo ve y piensa: "bueno, una tipa a la que no se le ve la cara mirando por una ventana en lo que parece ser un bosque...por lo menos pseudosustos hay seguro!"
No se engañen. Esto es un telefilm de las sobremesas de los sábados en A3. Remake de la sobrevalorada "dos hermanas" (aunque al lado de esta es una obra maestra) todo tiene un espíritu para todos los públicos, salen fantasmas que bien podrían ser amigos de Casper. Las escenas están rodadas sin ganas, si haces un remake intenta por lo menos mover un poco la cámara, que el final sorpresa (?) esté acompañado de planos trabajados. Da pereza hasta escribir sobre ella.

Emily Browning pone ojitos y es muy mona, David Strathairn está tan convincente como una zapatilla y a Elizabeth Banks aun le cuesta creer que le hayan pagado por lo que hace.

"Presencias extrañas" no es una película de terror. No es un drama, y aunque lo parezca no es una comedia. No es un thriller y es demasiado inocente para ser una película infantil. Es simple y llanamente una estupidez.